¿Radix Entomolaris?

La anatomía dental es variable, estadística y hasta hace poco impredecible. A continuación os presento una breve revisión bibliográfica de una variación morfológica denominada «radix entomolaris» a propósito de un caso.

Fue descrita por primera vez en la literatura por Carabelli (1). Se trata de una tercera raíz localizada distolingualmente y presente en molares inferiores, principalmente primeros molares mandibulares, de rara aparición en individuos de raza caucásica, pero considerada una variación morfológica relativamente normal en individuos con rasgos mongoloides (chinos, esquimales e indios americanos)(2).

La prevalencia de radix entomolaris oscila para la población africana en menos de un 3 %, euroasiáticos e indios en menos del 5 %, europeos en menos del 4.2 %, mientras que en individuos con rasgos faciales mongoloides en rangos que van según los estudios desde el 5 % hasta el 30 %.(3-12).

Su etiología no está bien definida, aunque la bibliografía habla de factores genéticos ancestrales (2, 13) (de ahí la mayor prevalencia en determinados grupos étnicos), pero también se habla de posibles factores externos capaces de afectar la odontogénesis(2).

Esta variación morfológica puede aparecer tanto en primeros, como segundos y terceros molares mandibulares, siendo más frecuente en los primero molares inferiores y menos en los segundos molares(14).
Aparece localizado distolingualmente con su tercio coronal parcial o completamente unido a la raiz distal, pudiendo aparecer separado o fusionado a las otras raíces distales (de aquí mis dudas en la interrogación del título con respecto al caso que expongo más adelante).

Un adecuado diagnóstico de estas raíces supernumerarias puede evitar complicaciones derivadas de un conducto no localizado, y por lo tanto no instrumentado ni obturado (aunque en ocasiones la obturación nos ayuda a encontrarlas cuando en su diagnóstico inicial han pasado desapercibidas, como es el caso abajo expuesto).
Aunque en un alto porcentaje tratamos dientes con una anatomía oclusal alterada, una cúspide extra (cúspide paramolar) o una cúspide distolingual más prominente, junto con una convexidad cervical, nos puede indicar la presencia de una raiz adicional.
Así, la clásica preparación triangular para molares inferiores debería pasar siempre a ser cuadrada trapezoidal en busca de dos raíces distales como mínimo, y de esta variación morfológica aunque sea en un pequeño porcentaje. En cualquier caso se debe evitar sobrepreparar la cámara pulpar hacia lingual para evitar posibles perforaciones a este nivel, así como debilitar en exceso la pieza a tratar.

Aunque hay estudios que hablan de una mayor prevalencia de esta variación en el lado derecho, otros hablan de una mayor frecuencia de aparición en el lado izquierdo, contradicciones debidas al tamaño de la muestra y a la metodología empleada en dichos estudios. Tampoco hay diferencias estadísticamente significativas que hablen de una mayor prevalencia respecto al sexo del individuo, y hay un estudio (15) que concluye que deficiencias en el cromosoma X podrían condicionar la aparición de esta variación.

Aunque la metodología empleada utilizaba hasta ahora molares extraidos o bien imágenes radiográficas periapicales, la tecnología basada en imágenes tridimensionales como la Tomografía Computarizada de Haz Cónico (CBCT) (16) ofrecen un campo hasta ahora poco experimentado y de gran utilidad tanto en investigación como en clínica. Ya sólo nos queda que sean más accesibles econonómicamente hablando.

Haciendo la búsqueda de la revisión bibliográfica he encontrado entre otros artículos uno magnífico (17) , reciente, publicado por un equipo español, una revisión sistemática de la anatomía radicular de los primeros molares permanentes inferiores; una revisión bibliográfica muy completa que animo a todos a leer.

El caso que os presento a continuación se trata de un primero molar inferior izquierdo en el que en la radiografía inicial se observaba una raíz distal ancha desde mesiorradial. Mi sorpresa fue cuando en la obturación final apareció un conducto extra localizado distolingualmente, obturado de manera casual principalmente de cemento sellador cuando proyectamos con la técnica de termocompactación.

En la segunda sesión se localizó con microscopio quirúrgico el DL2 (muy próximo a DL1), se desobturó y se volvió a obturar, así como a eliminar el mayor número de burbujas empaquetadas en la obturación de los otros conductos.

En muchas ocasiones la obturación nos revela una anatomía que se nos ha pasado desapercibida en el diagnóstico inicial, pero que hemos de saber solventar adecuadamente.

Tampoco quiero terminar sin decir antes que nunca se deja de aprender y que hallazgos de esta índole nos ayudan a estudiar y a hacer revisiones bibliográficas que no sólo nos enseñan conocimientos que veníamos buscando sino otros que por aproximación han sido bienvenidos.

BIBLIOGRAFÍA:

1. Carabelli G. Systematisches Handbuch der Zahnheilkunde, 2nd ed. Vienna: Brau- muller und Seidel, 1844:114.

2. Calberson FL, De Moor RJ, Deroose CA. The radix entomolaris and paramolaris: clinical approach in endodontics. J Endod. 2007 Jan;33(1):58-63. Epub 2006 Jul 26.

3. Sperber GH, Moreau JL. Study of the number of roots and canals in Senegalese first permanent mandibular molars. Int Endod J 1998;31:112– 6.

4. TratmanEK.Three-rootedlowermolarsinmanandtheirracialdistribution.BrDent J 1938;64:264 –74.

5. PedersenPO.TheEastGreenlandEskimodentition.Numericalvariationsandanat- omy. A contribution to comparative ethnic odontography. Copenhagen: Meddeleser om Gronland 1949;104:140 – 4.

6. TurnerCG2nd.Three-rootedmandibularfirstpermanentmolarsandthequestionof Am Indian origins. Am J Phys Anthropol 1971;34:229 – 41.

7. Curzon MEJ, Curzon AJ. Three-rooted mandibular molars in the Keewatin Eskimo. J Can Dent Assoc 1971;37:71–2.

8. Yew SC, Chan K. A retrospective study of endodontically treated mandibular first molars in a Chinese population. J Endod 1993;19:471–3.

9. Reichart PA, Metah D. Three-rooted permanent mandibular first molars in the Thai. Community Dent Oral Epidemiol 1981;9:191–2.

10. Walker T, Quakenbush LE. Three rooted lower first permanent molars in Hong Kong Chinese. Br Dent J 1985;159:298 –9.

11. Curzon ME. Three-rooted mandibular permanent molars in English Caucasians. J Dent Res 1973;52:181.

12. Ferraz JA, Pecora JD. Three-rooted mandibular molars in patients of Mongolian, Caucasian and Negro origin. Braz Dent J 1993;3:113–7.

13. Reichart PA, Metah D. Three-rooted permanent mandibular first molars in the Thai. Community Dent Oral Epidemiol 1981;9:191–2.

14. Visser JB. Beitrag zur Kenntnis der menschlichen Zahnwurzelformen. Hilversum: Rotting 1948;49 –72.

15. Midtbø M, Halse A. Root length, crown height, and root morphology in Turner syndrome. Acta Odontol Scand 1994;52:303–14.

16. Tu MG, Huang HL, Hsue SS, et al. Detection of permanent three-rooted mandibular first molars by cone-beam computed tomography imaging in Taiwanese individuals. J Endod 2009;35:503–7.

17. de Pablo OV, Estevez R, Péix Sánchez M, Heilborn C, Cohenca N. Root anatomy and canal configuration of the permanent mandibular first molar: a systematic review. J Endod. 2010 Dec;36(12):1919-31. Epub 2010 Oct 16.

4 responses on "¿Radix Entomolaris?"

  1. Excelente caso y video.

    Un saludo y Feliz año nuevo

  2. Muchas Gracias Jose Ramón. Igualmente te deseo un mejor año 2011.

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